El EPDM y el silicón son materiales comunes para sellos y empaques tanto para aplicaciones moldeadas y extruídas.

 

El EPDM es popular por su capacidad de funcionamiento en usos exteriores ya que resiste la intemperie, el agua y el desgaste. Es visto como un material costo efectivo por varias industrias.

 

El silicón tiene una excelente resistencia a la luz del sol y a la oxidación y es un buen aislador eléctrico. También tiene un endurecimiento excelente y puede soportar altas temperaturas. Sin embargo, no se recomienda utilizar silicón para aplicaciones que requieren abrasión, resistencia al desgarro y al corte, o una gran fuerza de tensión.

 

Ambos materiales tienen color estable, excelente resistencia al ozono y mantienen su flexibilidad a bajas temperaturas.

 

Una diferencia notable es la capacidad del EPDM para resistir alcalinos y ácidos, pero ningún material se recomienda para resistencia al aceite o gasolina. Para determinar si es correcto el EPDM o el silicón para su aplicación, se deben considerar la función de su uso final y la variedad de las propiedades de resistencia física, mecánica y química.

 

Para que logres tener más claridad entre las capacidades de estos dos materiales, la tabla a continuación mostrará el detalle de sus propiedades básicas:

Como especialistas en estos materiales, podemos ayudarte a evaluar las condiciones de uso del producto a fabricar con el fin de optimizar el precio, diseño y funcionamiento del perfil o empaque que necesitas.